viernes, 9 de enero de 2009

La dura vida de un pepenador

No saben ustedes lo dificil que es para nosotros los argentinos, separar la comida buena de la mierda de la basura, a veces alcanzo a tragarme varios pedacitos de cagada y se me pegan en la campanilla, no tienen idea la sensacion tan desagradable que se siente en ese momento, desearias hasta un vaso con orines para poder desahogarte, la vida es dura, la crisis esta peor que nunca y aunque no lo crean, esto tambien nos afecta a nosotros los pepenadores, ¿porque? porque si la gente de bien, no tiene dinero para comprar mas cosas, significa que tiran menos cosas a la basura. La competencia en la industria del basuron esta cada vez mas reñida, ayer me pelie con una gorda de corrientes argentina, porque me queria quitar todo un espinazo de pavo navideño que me encontre en una bolsa de basura que mas que nada, contenia desechos de jardin, finalmente le arrebate a mordiscos los huesos de pavo y pude irme a mi cobacha de carton a prepararme un caldo de pavo con el agüita que cae de los techos por las lluvias, asi de dura esta la cosa, asi que no nos discriminen tanto, no sean culeros. Hoy no tengo mucho que contarles, pero posteriormente les narrare mas aventuras de su servilleta, el argentino de cagada en el bajo mundo.